Implementar un sistema de gestión bajo normas ISO es un gran paso para cualquier empresa, pero el éxito de este proceso depende en gran parte del tipo de consultoría que se elija. No todas las empresas tienen las mismas necesidades ni el mismo nivel de conocimiento sobre la norma, por lo que existen tres formas de trabajo principales.
✔ Forma 1: El consultor hace todo el trabajo
El consultor hace todo el trabajo, el cliente solo paga y espera que todo esté listo sin hacer nada, acá el 80 o 90% es el trabajo del consultor y el resto del cliente.
✔ Forma 2: Trabajo conjunto entre consultor y cliente
El consultor desarrolla el trabajo conjuntamente con el cliente, da pautas, explica, asesora y acompaña, es un trabajo 50 y 50.
✔ Forma 3: Asesoría y revisión técnica
El cliente hace casi todo el trabajo y el consultor asume un rol solo de revisor técnico y asesor, el trabajo del consultor es un 10% aproximadamente.
¿Cuál es la mejor opción para tu empresa? 🎯
La forma 1 puede convenir a un cliente que tiene muy poco conocimiento, no tiene personal de apoyo, en algunos casos el cliente no tiene el tiempo de proporcionar la información suficiente para el desarrollo del trabajo o que simplemente quiere la forma fácil. Sin embargo, en esta opción no hay una personalización de la información, las personas no lo acogen como algo propio sino impuesto, cuando el consultor se va entonces se cae el sistema de gestión.
En la forma 2 el cliente participa activamente, tiene al menos una persona de apoyo, brinda la información necesaria y colabora en el diseño e implementación, en este caso, el sistema de gestión tiene una mayor grado de personalización, más utilidad a largo plazo ya que esta alineado al negocio y si el consultor se va, el sistema de gestión se mantiene en el tiempo.
En la forma 3 el cliente ya tiene una base o un sistema implementado / certificado, sin embargo, puede tener algunas consultas puntuales o orientación para obtener un mejor resultado, en este caso el tiempo de dedicación del consultor es menor pero si se requiere que cuente con amplia experiencia para brindar un mejor asesoramiento.
📌 ¿Cuál es la mejor opción para tu empresa?
Muchos clientes optan por la Forma 1 porque parece la más cómoda, pero ¿Realmente es la mejor elección? Es importante analizar si la empresa necesita una solución rápida o si vale la pena involucrarse más para asegurar un sistema ISO eficiente y duradero.